Sexismo en las Entrevistas de Trabajo – Respuesta 3

Entonces Paula lo vio claro. Empezó a pensar en todos los detalles en los que se había fijado desde que había entrado en aquella oficina. Por un momento sintió que no iba a encajar en una empresa donde la imagen era algo tan importante. Pero no solo se trataba de eso. Mujeres vestidas con minifaldas, finas blusas ceñidas y zapatos de alto tacón, todas jóvenes, delgadas y dispuestas a agradar físicamente a la clientela. Mujeres de tipo perfecto y rostro sonriente que le recordaron a inocentes presas a la espera de un depredador. Ahora todo le encajaba. Las mujeres objeto, las preguntas discriminatorias de la entrevista con el fin de saber si planeaba quedarse embarazada algún día. La venda de sus ojos empezó a caer al suelo y recuperó la confianza que había perdido. 

— No creo que esta pregunta tenga algo que ver con mi capacidad para el puesto de trabajo. 

Andrés pestañeó mostrando una mueca de sorpresa en su rostro. Ya no insistió más con la pregunta.  

La entrevista transcurrió con normalidad. Paula volvió a sentirse segura de sí misma, empoderada. Su respuesta había sido fulminante, y eso la ayudó a que Andrés dejara de hacerle preguntas personales. Transcurrieron 40 minutos sin ningún incidente, y Paula salió muy satisfecha. 

Andrés la despidió mientras daba paso a otra persona: su contrincante. Un hombre joven con buena planta a quien el directivo le estrechó la mano mientras ella salía por la puerta. 

Elena la llamó al cabo de una semana. No había sido elegida. 

Paula respiró aliviada. A pesar de haber sufrido el rechazo después de todos sus esfuerzos, había llegado a la conclusión de que jamás habría encajado en aquella empresa altamente sexista y con unos valores tan opuestos a los suyos.  Por suerte, supo verlo nada más salir de la entrevista y por ello ya había entregado su currículum en un par de entidades más.  

Decidió darse un baño bien caliente al son de “Just Because I’m a Woman” de Dolly Parton. 

Y volvió a respirar….


La entrevista de trabajo es ficticia y en caso de haber sido real, la protagonista de la historia probablemente hubiese respondido a las preguntas sexistas, ya que se trataba del trabajo de sus sueños. Se encontraba en una importante situación a la que sumamos una gran presión por ser escogida. Y si quería el puesto, debía estar preparada para todo tipo de preguntas incómodas que le pudiesen hacer. Evidentemente nadie la obligaba a responder, pero a veces resulta complicado con los nervios a  flor de piel.

Situaciones como esta se dan muchas hoy en día, y es muy triste pensar que ante dos candidatos con el mismo currículum y las mismas aptitudes, la empresa se decantará por el hombre ya que la mujer puede “acarrearle problemas” si piensa formar una familia en un futuro.  La maternidad, por desgracia, es percibida como algo negativo para la empresa.

Este comportamiento es denunciable ante la inspección de trabajo, ya que las empresas están obligadas a no discriminar por razón de sexo, y esta prohibición se extiende también a los procesos de selección.

Si has vivido una experiencia similar es importante que lo denuncies, puesto que obtener pruebas es extremadamente difícil. Por lo tanto, si sois varias las afectadas y denunciáis a la misma empresa, tendréis mucha más fuerza y credibilidad ante la Justicia.

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