Sexismo en las entrevistas de trabajo – Respuesta 2

Paula miró a Andrés con los ojos bien abiertos, intentando sacarle cuál sería la respuesta ideal a través de su mirada. Valoró ser sincera, pero necesitaba ese trabajo a toda costa. Se había prometido a sí misma que haría todo lo posible para ser la elegida.

— La verdad es que por el momento no entra dentro de mis planes. Estoy completamente a disposición de la empresa.

Andrés la observó con gesto de satisfacción.

— Has de entender el alto grado de compromiso que requiere este trabajo. — respondió.

— Soy consciente de ello, y por eso no entra dentro de mis planes. Solo quiero realizarme profesionalmente.

La entrevista transcurrió con normalidad, orientándose a factores relacionados con su currículum y en consecuencia, volvió a recuperar la confianza en sí misma.

Andrés la despidió mientras daba paso a otra persona: su contrincante. Un hombre joven con buena planta a quien el directivo le estrechó la mano mientras ella salía por la puerta. 

Elena la llamó al cabo de una semana. ¡Había sido la elegida!

Ese mismo día salió con su marido a celebrar la noticia.

Transcurrieron unos meses muy feliz en su nuevo puesto…. hasta que se quedó embarazada. Andrés, su jefe, dejó de darle responsabilidades ya que según él, no merecía la pena teniendo en cuenta que iba a estar desconectada de la empresa en breve.

La decisión de Andrés le causó tal estrés que acabó en un profundo cuadro de ansiedad, sintiéndose absolutamente idiota por haber apostado por una empresa capaz de hacer la vida imposible a una empleada por el mero hecho de estar embarazada.

Paula no disfrutó de su embarazo. La empresa la presionó de tal forma que decidió ir al médico a solicitar la baja médica hasta la fecha del parto.

Contrató a un asesor para conocer sus derechos laborales. Estaba dispuesta a demandarles si lograba demostrar el grave acoso laboral al que estaba sometida. Sería un largo camino, pero iría a por todas. No quería que ninguna mujer volviese a pasar por el sufrimiento al que había estado sometida.

 


La entrevista de trabajo es ficticia. No sirve de nada mentir ya que el problema no está en la respuesta que Paula dio para intentar formar parte de la plantilla de esta empresa. El conflicto surge de la propia entrevista de trabajo ya que Andrés descartaba a las candidatas mediante preguntas “trampa” para saber si tendría problemas. Por ello, tarde o temprano iban a surgir controversias y en consecuencia, la decepción por ambas partes.

Situaciones como esta se dan muchas hoy en día, y es muy triste pensar que ante dos candidatos con el mismo currículum y las mismas aptitudes, la empresa se decantará probablemente por el hombre ya que la mujer puede “acarrearle problemas” si piensa formar una familia en un futuro.  La maternidad, por desgracia, es percibida como algo negativo para muchas compañías.

Este comportamiento es denunciable ante la inspección de trabajo, ya que las empresas están obligadas a no discriminar por razón de sexo, y esta prohibición se extiende también a los procesos de selección.

Si has vivido una experiencia similar es importante que lo denuncies, puesto que obtener pruebas es extremadamente difícil. Por lo tanto, si sois varias las afectadas y denunciáis a la misma empresa, tendréis mucha más fuerza y credibilidad ante la Justicia.

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